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Costumbres Funerarios

En este artículo os vamos hablar de los ritos funerarios del pasado, que han hecho de hoy muchas de nuestras costumbres para dar el mejor adiós a la persona fallecida, como un acto de ceremonia funeraria al difunto en la que los familiares queden satisfechos con ese mejor final.

Al final del artículo os indicaremos una manera de contribuir a esta mejora social, para hacer que el duelo sea superado de un modo más cálido y humano posible, esperamos que os guste.

Antes de entrar en detalles, es muy importante conocer de dónde proviene la palabra funeral. Como en la mayoría de las palabras, procede del latín, del funus o funis, y cuyo significado corresponde para algunos, a la cuerda que utilizaban para acoplar el cuerpo del fallecido y facilitar el prendimiento en su cremación, ya que el material con el que se fabricaba contenía un pigmento con el que ardía mucho mejor. Para otros, proviene de las antorchas que servirían de luz o de guía con la que el espíritu se dirigiera en su camino hacia el lugar sagrado.

Nuestra tradición funeraria proviene de la antigua Roma, y como de costumbre al igual que en muchas otras culturas, se velaban a los fallecidos hasta llegada la noche. Momento en el que los familiares acompañarían al difunto a los Panteones, vestidos con prendas de color negro camuflandose bajo la oscuridad, y usando esas antorchas (funus) para guiar al espíritu. Esto lo hacían así, por el miedo de que el difunto quedase atrapado en el cuerpo de algún familiar vivo y evitar la vulnerabilidad de la noche mientras dormían.

De ahí, la existencia de muchas de nuestras prácticas funerarias actuales; como la de vestirse de luto o la del poner las velas para acompañar al fallecido. Además, de la de ubicar los cementerios a las afueras de las ciudades. Hecho que todavía se mantiene latente, y que se hacía por el miedo de contagio de enfermedades, pero que seguramente también por el temor a la cercanía de la muerte y al concepto o halo que le rodea como sigue ocurriendo a día de hoy.

Era tan grande el miedo, que incluso les conducía a que durante el trayecto en el que se depositaría el cuerpo, se hiciera de un modo más lento, evitando el que pudiera despertase el espíritu o se apagasen las lumbres de las antorchas, como ocurría a causa de la velocidad cuando se incorporaron otros medios de traslado de los cadáveres más ágiles (carros de animales…). Esta práctica supuso que a día de hoy significase el modo de guardarles el pésame o respeto que se merecen. Por ejemplo, como ocurre en los funerales de estado, donde los vehículos trasladan al cuerpo a un ritmo más lento y en honra al fallecido.

Estos ritos funerarios están relacionados con la preparación para dar la mejor despedida al difunto y con el modo de que el espíritu del cadáver permanezca o no con ellos.

Aunque hay que destacar, que dependiendo de sus creencias religiosas, culturales o sociales existen diferentes formas de dar este final al fallecido, siendo la más usada a lo largo de la historia y en concreto en nuestra cultura la sepultura.

El enterramiento está claramente asociado a un culto de creencia religiosa basado en la existencia de la vida en el más allá, elegido por las familias por causas de fe o por tradición, como la manera de superar el dolor o la convicción de encontrar una razón por la que entender la muerte.

En la actualidad, estas costumbres funerarias están cambiando, abriéndose en el sector funerario otros modos de hacer de esta cesación una ceremonia funeraria civil optando entre otras alternativas por la cremación.

Con ello, se busca que la forma de afrontar el duelo se base en las creencias individuales basadas en un origen laico; dando sus ofrendas al difunto con palabras sobre la persona y sus heroicas hazañas, con poemas que encajan con el modo de vida y muerte del fallecido…

El alto grado en la tendencia de optar por la ceremonia funeraria civil, derivan no tan solo por los motivos personales o de creencia, sino también por los tabúes que se tiene a la hora de tomar decisiones y convencerse de ese “tener que morir”, planteándose en el supuesto de “llegado el caso”, preferir esta vía como método de irreversibilidad de la muerte por el miedo del supuesto “fallo médico” y evidenciar así la muerte o evadiéndose del miedo de mantener el cuerpo esperando a que “se lo coman los gusanos”, frase literalmente expresada en la mayoría de ocasiones.

Otras de las costumbres o prácticas que se llevaban a cabo en las ceremonias funerarias de nuestros antepasados y de las que queremos resaltar por el gran aprecio a nuestra labor,  es la de velar a los fallecidos en los hogares.

Aunque sabemos que esta práctica de velar en el hogar está en desuso, ya que gracias a los recursos con los que hoy contamos; como salas de tanatorios e instalaciones acondicionadas para tal efecto, que hacen posible que el cuerpo se encuentre en las mejores condiciones y las familias puedan velar al difunto de un modo más cómodo.

Nuestro propósito es seguir ofreciendo un servicio pensado para mejorar ese encuentro, que los momentos en los que las familias más allegadas pasen a las salas de los velatorios tengan el respaldo, la comodidad y la plena atención que precisan.

Cuando se velaba al difunto en los hogares, se hacía por el mero hecho de permanecer unido al féretro y pasar los últimos momentos acompañando al difunto, mientras los familiares se encargaban de preparar té, ofrecer pastas y aperitivos, agradeciendo a las visitas el que vinieran a presentarles sus respetos. Así como, pasar este momento unido en familia, evadiendo la situación y recordar al ser querido de un modo más cálido, superando el dolor de la pérdida hablando de ello como algo común y normal.

Es ahí nuestra apuesta, seguir trabajando por ofrecer las mejores condiciones a las familias, que merecen el apoyo, para estar compartiendo los momentos difíciles junto a los suyos. Evitando cualquier tipo de preocupación innecesaria y ofrecer al difunto el recuerdo que se merece; el de ser velado por todas las amistades, conocidos, vecinos y familiares con los que  ha pasado gran parte de su vida y que mejor manera de homenajearle estando a su lado hasta el último momento.

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Lara
Lara
1 año

Excelente post, recientemente hemos publicado un post donde hablamos de las diferentes tradiciones funerarias que existen https://www.fureva.es/es/tradiciones-de-entierro-diferentes/

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